FERIA VALENCIA

memoria 2021

Legado + transformación

Por Enrique Soto

Antes de la crisis del 2008, Feria Valencia desarrollaba su actividad en un contexto económico y social estable y cumplía sus objetivos con relativa facilidad. El escenario cambia radicalmente con la gran crisis: Feria Valencia precisa financiación pública para atender la deuda contraída para la ampliación y modernización de su recinto, se cuestiona con ello su histórica naturaleza privada, y emergen a la superficie conflictos hasta entonces latentes relacionados con la titularidad de las instalaciones. 

En 2012, Feria Valencia propuso una estrategia de reestructuración tendente a solucionar estos problemas: separar el recinto -su titularidad y financiación- de la explotación de la actividad, de modo que ésta no se viera lastrada por el peso de la deuda vinculada al primero.

El pasado 23 de diciembre de 2021, con la aprobación del Decreto Ley  19/2021 del Consell, de autorización de creación de la “Societat Valenciana Feria Valencia, SA”, y su posterior ratificación por las Cortes Valencianas, podemos  ya afirmar que el objetivo se ha  cumplido. En estos diez años, el viaje ha sido largo y complejo, y muchas las personas e instituciones que han intervenido, a menudo con diferentes puntos de vista acerca de cómo alcanzar la meta. La búsqueda de un consenso entre las diferentes administraciones y grupos de interés -demandado por la sociedad civil- ha demorado, sin duda, el proceso de reestructuración, pero le ha proporcionado una base muy sólida de cara al futuro. Fruto de este consenso, la historia de la Feria seguirá siendo fiel a un legado de más de cien años al servicio de las empresas y de la sociedad valenciana; un legado que se ha ido construyendo, como ahora, entre todos. 

Al mismo tiempo, la transformación de nuestro estatus legal (de asociación sin ánimo de lucro a empresa pública) habrá puesto fin a varios problemas crónicos. Entre ellos, el de la indefinición de la naturaleza jurídica de FV, que impedía el normal desarrollo de la actividad; o el de una estructura de gobierno con múltiples entidades participantes, que dificultaba la toma de decisiones. El nuevo marco societario, con una clara asignación y definición de las competencias y responsabilidades de gobierno y de gestión, aportará certidumbre en cuanto a las normativas de aplicación y -lo que es más importante- la posibilidad de planificar y anticipar el futuro del negocio ferial.

Ya antes de la pandemia, el equipo directivo de Feria Valencia identificó los elementos diferenciadores de su propuesta de valor respecto a otros competidores: el acceso a la información de mercado; la excelencia, flexibilidad y cercanía en el servicio al cliente; la mejora de la experiencia del visitante; la toma de decisiones basadas en datos o el trabajo conjunto con la ciudad de Valencia y la industria del turismo para crear un entorno provechoso para ambos, entre otros.

La pandemia, con numerosas cancelaciones de eventos en todo el mundo, ha puesto de manifiesto la vigencia de las anteriores propuestas, al tiempo que ha acelerado la necesidad de abordar algunos retos que ya existían antes, como el de mantener a la comunidad de participantes en una feria activa y junta, más allá del periodo de celebración del evento físico. La nueva Feria Valencia debe profundizar en su naturaleza esencial de plataforma, comunidad o red, basada en la prestación de servicios a sus miembros. Esto significa mejorar los servicios de comunicación, promoción, captación de compradores o de diseño y ejecución de contenidos, que ya ofrecemos a nuestros clientes. Pero, sobre todo, implica crear otros nuevos servicios y productos que complementen a los anteriores. 

Ahí reside la importancia del proyecto de digitalización ferial que estamos desarrollando en los dos últimos años y que permitirá la relación directa con nuestros clientes más allá de la celebración física, así como la obtención de información y datos acerca de sus necesidades y preferencias para generar nuevos productos y servicios.

La etapa que se abre tras la reestructuración societaria debe ser, pues, la de transformación del modelo de negocio ferial, desde un evento analógico -en fechas concretas, centrado en la logística y en el expositor- a un evento digitalizado, y centrado también en el visitante. Nuestros clientes esperan, como retorno de su inversión, que le proporcionemos visitantes de calidad, por lo que la nueva Feria Valencia trabajará activamente en la creación de demanda, de manera que ésta ocupe un lugar relevante en la comunidad. 

En definitiva, la transformación societaria debe permitir a Feria Valencia mantener el lugar que, desde sus orígenes, ha ocupado entre las más importantes ferias europeas, debido, fundamentalmente, a la capacidad de innovación y adaptación que forma parte de su legado.